El Profesor Lauro de Oliveira Lima falleció el 29 de enero de 2013. Nosotros, familia, amigos, colaboradores y admiradores, continuaremos a publicar en este blog material extraído de su vasta obra, para que su mensaje pueda alcanzar a más y más personas y, quién sabe, elevar a la Educación a un nivel de excelencia y resultados efectivos en pro de nuestros niños y adolescentes.

Por una educación a través de la inteligencia y abierta para todos los posibles…

domingo, 12 de mayo de 2013

¿PARA DÓNDE VA LA EDUCACIÓN?


Libro: “Por que Piaget?” (¿Por qué Piaget?)
Editora VOZES, 1998
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¿PARA DÓNDE VA LA EDUCACIÓN?
 “Existen ciertas conductas muy precoces que deben ser cualificadas de innatas, cuya precocidad no depende del aprendizaje que, según mi perspectiva, darían lugar a construcciones muy ulteriores y, realmente constructivas, o sea, no predeterminadas por la herencia. Sucede, lo que me alegró mucho, que en estos casos no hay continuidad entre las manifestaciones iniciales y las reconstrucciones ulteriores.”
Jean Piaget
“El niño siempre precede al adulto”
J. M. Baldwin
Mientras el pragmatismo y el sociologismo reflexionan en términos de adultos (para el pragmatismo el educando es un futuro productor, mientras que para el sociologismo el educando es, apenas, militante político), para el psicologismo el educando jamás será un ciudadano participante del proceso social, en sus aspectos políticos y económicos (trata al educando como un eterno niño). Cada una de estas concepciones deforma, a su modo, el proceso educativo. Y ¿qué lleva educadores respetables a estas deformaciones? Parece ser, que falta a estas posiciones de carácter estrictamente ideológico la asimilación de recientes datos de la investigación científica (psicogenética, epistemología genética, biología del proceso evolutivo, micro sociología de los agrupamientos, comprensión sistémica de los procesos bio-psico-sociológicos, etc.). Antiguas concepciones del siglo XIX aparecen aún como fundamentación de concepciones educativas (teoría de las facultades mentales, instintos, herencia de la inteligencia, reflejos condicionados, centros de interés, educación programada, categorías mentales, etc. – véase los programas de los cursos de formación de profesores, en algunos de los cuales Platón aún es referencial teórico), y no se han incorporado a la reflexión los datos actuales de la biología, psicogenética, micro sociología, etología, cibernética, etc., etc., etc. Como estas tres propuestas disponen de una enorme masa de datos verdaderos (pero no suficientes) cada una de ellas puede encastillarse, indefinidamente, en sus posiciones con argumentos convincentes. Todo reduccionismo es, por naturaleza, absolutista. ¿Qué contribución el relativismo piagetiano puede dar a estas concepciones monolíticas plenas de emocionalidad, de prejuicios y de conceptos obsoletos? La gran contribución de J. Piaget a la educación, fue dar elementos para una pedagogía científica (la pedagogía se apoya en una reflexión interdisciplinaria). Desarrollando una teoría que concibe los fenómenos bio-psico-sociológicos como construcción secuencial, permite relativizar la noción de educando acompañando su desarrollo, desde el estado embrionario hasta su inserción en el cuerpo social. El educando, para estas tres “pedagogías” reduccionistas, es un ser epistémico definido a partir o del sistema de producción o de la revolución social o aún de un nostálgico mundo ideal romantizado, en el que no existe ni un sistema de producción ni una estructura de dominación (poder). Al pragmatista, le recordaría, J. Piaget, que el niño pasa por un largo período de “esquizofrenia” (formación de la función semiótica) en el que la realidad tiene menos poder “formativo” que “el juego simbólico” (fantasía) permaneciendo totalmente dependiente e incapaz de considerar la necesidad de adquisición del know-how que garantice su supervivencia. Advertiría al socilogismo, que además de la macro sociología en que se desarrolla la lucha política, existe una micro sociología (sociedades infantiles y juveniles) que prepara – en un tipo de útero sociológico – la asimilación de las reglas, valores y símbolos de la sociedad adulta (durante la larga infancia el niño no solo no percibe los conflictos sociales sino que de ellos está protegido por la fantasía de un mundo irreal, en el que todas los deseos pueden ser mágicamente realizados).  Advertiría al psicologista sobre la necesidad de “conquista de la objetividad” el largo camino ontogénico y filogenético de la hominización (en el sentido en que T. de Chardin usa este término): la vida es una equilibración entre el “principio del placer” (asimilación) y el “principio de la realidad” (acomodación) – para hablar en un lenguaje freudiano tan a su gusto...

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